Falleció Carlos Salerno, mentor de profundos cambios en Colón

Esta madrugada se produjo el deceso del ex presidente de Colón, contador Carlos Salerno, quien provocó un profundo cambio institucional durante su gobierno, desde 1970 hasta 1974.

El contador Salerno fue el vicepresidente de la lista "Nuevo Colón", que con la conducción de José Relañez Passini, triunfó en las elecciones de 1970, haciéndose cargo del club junto a un grupo de destacados dirigentes, como el ingeniero Agustín De Bianchetti, que ocupó el cargo de secretario general; Héctor Piccioni, que fue otro de los vicepresidentes; Sergio Palumbo, Raúl Gervasoni, César Ezcurra, Rogelio Lobos, Horacio Gómez Cullen, Eladio Rossetti, Dardo Sejas, Héctor Arcucci, José Luis Rizzo, Armando De Feo y Joaquín Peirotén, entre otros.

Al poco tiempo de asumir, a fines de 1970, Relañez Passini fue desvinculado del cargo de presidente y allí comenzó la gestión de Salerno, en la cual se produjo un notable mejoramiento en la situación general del club, que atravesaba por una difícil situación económica, más la concreción de una serie de obras -entre ellas la pileta de natación y la sede social- que permitieron un evidente cambio en el aspecto institucional, hecho que es comparado con lo que se produjo desde 1993 y con Vignatti, quien se encargó en todo momento de señalar a Salerno como "padre espiritual" de su grupo de colaboradores y permanente consulta para la toma de decisiones.

En lo deportivo, de la mano de Salerno llegaron al club varios jugadores que además de haber triunfado, fueron puntales de grandes equipos. Así, surgieron algunos valores de las inferiores, como la "Chiva" Di Meola, el "Bambi" Aráoz y Raúl Oscar Costantino, a quienes se sumaron "Cococho" Alvarez, Trullet, Zuccarelli, Enzo Trossero, Edgar Fernández, César Brítez, el "Gringo" Sacconi, Spadaro, el "Chaqueño" Zimmermann, Baley, Villaverde y Carlos López, entre otros, sin olvidar un hombre que, como técnico, dejó su aureola en el recuerdo: Juan Eulogio Urriolabeitia.

Uno de los rasgos distintivos del contador Salerno fue la seriedad y claridad con la que manejó las finanzas del club. Prueba de ello es que pudo construir la pileta de natación con el aporte de la Municipalidad, y fue él mismo quien sugirió la forma legal de recibir ese dinero para que no se desviara al fútbol y fuera utilizado, en su totalidad, para la construcción de esa pileta.

Además de la sede social, durante la gestión de Salerno se construyó el foso del sector oeste y se remodeló el estadio para brindar una mayor capacidad y comodidad.

Protagonizó, además, un hecho histórico para la institución. El 25 de enero de 1981 se produjo una de las elecciones más reñidas, cuando Italo Giménez lo derrotó por apenas cuatro votos. Cuenta esa historia que se había proclamado ganadora a la lista de Salerno, pero él mismo detectó un error que dio vuelta el resultado, reconociendo así, hidalgamente, su derrota electoral.

El contador Salerno hizo una gran carrera en la administración pública, alcanzando notoriedad durante la segunda gobernación de Sylvestre Begnis, y convirtiéndose en un hombre de permanente consulta dentro de ese gobierno.

El paso del tiempo lo fue alejando de la vida política activa en el club, pero, como se dijo anteriormente, José Néstor Vignatti recurrió a él en forma continua durante los primeros tiempos de su gestión, lo cual hizo que otra vez se interiorizara de aquellos temas que fueron su pasión y desvelo durante tanto tiempo.

Gentileza de Diario el Litoral (http://www.ellitoral.com)